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 Oscar
Martínez |
Aunque en Chillán no hay costa uno de los principales dirigentes del Windsurf se encuentra por estas tierras. Se trata de Óscar Martínez Cerda, un profesor de Educación Física que hace 25 años que se dedica a leer las corrientes del viento.
El amor por el deporte de vela lo adquirió durante los años que vivió en Las Islas Margaritas. Las aguas turquesas y el clima tropical lo invitaron a dejarse llevar por la brisa venezolana.
Allí comenzó una ascendente carrera, primero como competidor y luego como instructor; pero el salto lo dio cuando compitió en Curasao, “allí aprendí a manejar una regata”.
La vida de Martínez siempre ha estado ligada al deporte, no sólo es profesor de Educación Física, sino que es hijo del ex futbolista y médico de Ñublense, Óscar Martínez Castro.
Dentro de su exitosa participación en el Windsurf ha dirigido un Sudamericano en Chile, dos en Perú y uno en Colombia, y ahora será el Comisario General del Torneo Mundial que se disputará en las cálidas aguas de Aruba.
El futuro Comisario del Mundial de Aruba reconoce que Windsurf es un deporte caro, “pero si lo haces como yo, que empecé a comprar equipos usados, uno puede conseguir equipos económicos para iniciarse”. Por ejemplo, un equipo completo totalmente nuevo cuesta sobre un millón de pesos y uno de segunda mano sólo la mitad.
Sin duda el alto costo de los implementos hacen que el Windsurf sea un deporte elitista, aunque escuelas de vela en algunas ciudades costeras han logrado que ya cerca de 2 mil personas practiquen este deporte, una disciplina que para Martínez es fácil de aprender, “yo lo comparo con el esquí porque no aprendes sólo, pero con un instructor es más fácil asimilar la teoría de la técnica y la dirección del viento”.